TecnologíaJune 2, 2026

La distancia entre investigar chips y producirlos

Diseñar chips: de la universidad a la industria

Fot. Erik Pitti, Wikimedia Commons, CC BY 2.0

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El diseño de chips cambia mucho cuando pasa del laboratorio universitario a la producción industrial.

La transición del diseño académico de chips a la industria obliga a adoptar otra definición de éxito. Maysam Ghovanloo, diseñador de ASIC durante casi tres décadas y empleado de Silicon Creations desde 2019, encontró esa diferencia al pasar de crear circuitos para investigación a desarrollar propiedad intelectual de silicio, bloques reutilizables para sistemas comerciales.

En la universidad, el valor de un diseño suele estar en abrir una posibilidad técnica: validar una arquitectura poco explorada, empujar límites de consumo o ruido, o demostrar una idea con pocas muestras funcionales. En la industria, esa prueba inicial es insuficiente. El circuito debe cumplir especificaciones, fabricarse bien, funcionar de forma repetible y sostener un producto que llegue al mercado a tiempo.

La economía de los semiconductores refuerza esa disciplina. En tecnologías avanzadas, solo las máscaras de litografía pueden costar decenas de millones de dólares, de modo que un error de diseño supone un riesgo financiero considerable. Por eso la verificación industrial es exhaustiva y documenta incluso anomalías muy raras.

Desde la expansión de FinFET y de los chiplets, la complejidad ha alejado aún más ambos mundos. Un SoC moderno combina numerosos bloques, interfaces y firmware, y muchas empresas prefieren licenciar componentes probados. Con la demanda impulsada por la IA, la automoción y otros sectores, los nuevos ingenieros necesitan comprender la exploración académica y la viabilidad a escala.

Basado en: Maysam Ghovanloo, IEEE Spectrum