Un estudio en tiza roja hallado en una colección italiana podría ser una obra desconocida de Manet.
Un dibujo en tiza roja descubierto en una colección privada del norte de Italia ha sido atribuido a Édouard Manet. La hoja, que representa a una criatura agachada, podría incorporarse al escaso catálogo de obras sobre papel conocidas del precursor del arte moderno.
Francesco Baccanelli advirtió la pieza durante una visita a la colección. Pese a que una inscripción en el reverso la identificaba como obra de Manet, nunca había pasado por el examen de un especialista. Tras recibir una fotografía, la historiadora Emily Beeny reconoció recursos propios del pintor: el tránsito abrupto de la luz a la sombra y la peculiar anatomía de los dedos, carnosos y afinados en las puntas.
La hipótesis cobró fuerza gracias a un análisis ultravioleta, que reveló el sello desvaído del taller de Manet en la esquina inferior derecha. El material y la ejecución remiten, además, a los estudios del natural que realizó en las décadas de 1850 y 1860. Aquellos trabajos reflejaban su conocimiento del dibujo renacentista, adquirido durante sus visitas a Florencia.
La identidad del modelo continúa abierta. Podría tratarse de la niña que aparece en "El viejo músico", cuadro centrado en personas sin hogar y marginadas, aunque también se ha propuesto a Alexandre, un joven ayudante que posó ocasionalmente para Manet. La cuadrícula superpuesta sugiere que quería transferir la figura a un lienzo, pero no se conserva ninguna composición que encaje con ella. La obra cambió de manos dos veces en los años treinta sin entrar en la bibliografía especializada. Así, aunque los indicios respaldan su autoría, su finalidad original sigue rodeada de incertidumbre.
Basado en: Dalya Alberge, The Guardian
