California ofrece valles, islas, playas y pueblos que van más allá de sus grandes ciudades.
California es muy grande. Muchas personas piensan primero en Los Ángeles, San Francisco y sus playas. Pero el estado tiene otros lugares tranquilos para viajar. Algunos están en la costa, otros en valles, montañas o islas.
San Luis Obispo está cerca del mar y de colinas con viñas. Allí se puede caminar por el centro, ir al mercado de los jueves, probar vinos en Edna Valley o visitar Morro Bay. Más al interior está Cuyama Valley, una zona seca y silenciosa. En New Cuyama hay pocos habitantes y el paisaje invita a parar, mirar el atardecer y descansar.
Para ver montañas y lagos, Mammoth Lakes es una buena opción. Hay rutas fáciles y otras más largas, un tranvía gratuito para moverse y aguas termales cerca. Sacramento, la capital de California, ofrece otra experiencia. En Old Sacramento se aprende sobre trenes, la fiebre del oro y el río Sacramento.
En el sur, Laguna Beach y Dana Point combinan playa, tiendas, galerías y excursiones. Crystal Cove tiene charcas naturales cuando baja la marea. Santa Ynez Valley une pueblos pequeños, vino y Solvang, una localidad con edificios de estilo danés.
También están las islas del parque nacional Channel Islands, a las que se llega en barco desde Ventura. Mendocino County, Russian River Valley, Cayucos y Cambria completan la ruta con bosques de secuoyas, ríos lentos, paseos junto al mar y pueblos perfectos para viajar sin prisa.
Basado en: Chelsee Lowe, Travel + Leisure
