Sarah Wynn-Williams permaneció en silencio por las restricciones legales de Meta.
Sarah Wynn-Williams, exdirectiva de Facebook y autora de Careless People, compareció en el festival de Hay en una situación excepcional: estaba anunciada para conversar sobre sus años en la empresa, pero permaneció muda durante toda la sesión por recomendación de sus abogados.
La acompañaban la periodista Carole Cadwalladr y el académico Tim Wu, que sí intervinieron ante el público. Wynn-Williams no contestó preguntas, no reaccionó verbalmente y evitó incluso asentir o negar con la cabeza. La cautela respondía a la presión judicial ejercida por Meta, propietaria de Facebook e Instagram, tras la publicación del libro.
La compañía obtuvo una orden de emergencia antes de que la obra saliera a la venta. Esa orden limita sus declaraciones públicas sobre determinados aspectos del relato y contempla multas de 50.000 dólares por cada incumplimiento. En una comunicación legal leída durante el acto, sus abogados señalaron que Meta había mencionado su presencia en Hay como ejemplo de conducta sancionable.
Careless People atribuye a Meta problemas de cultura interna, decisiones opacas, influencia política, intereses relacionados con China y falta de protección suficiente para usuarios menores. Meta rechaza esas acusaciones. Para evitar nuevos choques legales, el festival retiró temporalmente el libro de sus puntos de venta. La sesión concluyó con una ovación en pie a Wynn-Williams, visiblemente emocionada.
Basado en: Emma Loffhagen, The Guardian
