La conferencia de seguridad veta gafas como las de Meta por motivos de privacidad.
DEF CON 2026 llegará a Las Vegas con una restricción pensada para reducir tensiones de privacidad: las gafas inteligentes capaces de grabar no estarán permitidas. El veto alcanza a modelos del estilo de los dispositivos de Meta y no contempla excepciones para quienes los lleven con lentes graduadas.
La decisión refuerza una política de fotografía que ya limitaba la captación de asistentes. Aunque las imágenes en zonas públicas pueden estar permitidas, la norma exige consentimiento cuando aparece una persona identificable, con excepciones como los ponentes durante sus intervenciones. En una conferencia de seguridad, esa frontera resulta especialmente sensible.
El movimiento encaja con una reacción más amplia de organizadores de eventos. Monopoly Events, que gestiona convenciones en Reino Unido, ha vetado dispositivos de grabación tras escuchar objeciones de invitados, representantes y público. La preocupación común es sencilla: una interacción presencial cambia si una parte puede estar registrándola sin que la otra lo perciba.
También se mencionó un incidente en un ferri escocés: una grabación con gafas durante una visita al puente del barco llevó a modificar esa actividad. El problema no es solo la cámara, sino la dificultad de saber cuándo está funcionando.
La controversia nace de la propia promesa del producto. Estas gafas permiten documentar la vida diaria sin sacar un teléfono, pero también hacen la grabación menos visible. Meta insiste en que una luz indica cuándo la cámara está activa y que el dispositivo se bloquea si alguien intenta taparla. Para muchos espacios, esa garantía técnica no resuelve la cuestión de fondo: quién controla el consentimiento cuando la cámara parece un objeto cotidiano.
Basado en: Connor Jones, The Register
