La oposición congoleña rechaza una reforma que podría permitir a Félix Tshisekedi aspirar a un tercer mandato.
La discusión sobre los límites al poder presidencial volvió a tensar la política de la República Democrática del Congo. En Kinshasa, una protesta contra una reforma constitucional derivó en enfrentamientos después de que la oposición denunciara que el cambio podría abrir la puerta a un tercer mandato de Félix Tshisekedi.
La movilización fue organizada por C64, una coalición opositora formada tras años de división entre partidos contrarios al Gobierno. Cerca del Parlamento, manifestantes de la oposición chocaron con activistas progubernamentales hasta que la policía intervino con gas lacrimógeno. Hubo incendios, vehículos quemados y heridos.
Tshisekedi, de 62 años, llegó al poder en 2019 y tiene previsto terminar su segundo mandato de cinco años en 2028. Aunque la Constitución congoleña blinda los límites presidenciales frente a revisiones ordinarias, el proyecto examinado por la Asamblea Nacional permitiría modificarlos si una “disfunción mayor” paralizara las instituciones del Estado.
El presidente ha señalado que estaría dispuesto a concurrir de nuevo si los votantes lo avalan en referéndum. Sus adversarios, en cambio, ven la iniciativa como una maniobra para prolongar su permanencia en el cargo. Por eso describen la reforma como una amenaza para la estabilidad y para la confianza en las reglas políticas.
La tensión se suma a un contexto nacional ya frágil. Congo afronta un brote de ébola y la escalada del conflicto con los rebeldes del M23, respaldados por Ruanda, en el este. Entre los heridos figuró Martin Fayulu, una de las voces opositoras más reconocidas y segundo en las elecciones de 2018.
Basado en: The Associated Press, AP News
