Empresas chinas prueban interfaces cerebro-ordenador con IA para ayudar a personas a moverse, comunicarse y controlar dispositivos.
China está acelerando el paso de las interfaces cerebro-ordenador asistidas por IA desde pruebas limitadas hacia aplicaciones comerciales y clínicas. La meta es que estos sistemas permitan a personas con parálisis o enfermedades neurológicas recuperar formas de comunicación y control sobre dispositivos externos.
Uno de los casos citados es NeuroXess, una empresa de Shanghai que ha ensayado un implante situado sobre el cráneo, con sensores en la corteza cerebral y un transmisor implantado en el pecho. Un participante de 28 años con lesión medular pudo manejar aparatos mediante un cursor controlado con la actividad cerebral.
La incorporacion de modelos de lenguaje promete mejorar la descodificación de señales, incluso en mandarín. Sin embargo, el avance exige garantías sólidas: consentimiento informado, evaluación ética y protección de datos especialmente sensibles.
Basado en: Xiaoying You, Nature
