El experimento estudia cómo afectan la microgravedad y la radiación al inicio del desarrollo humano.
China ha llevado por primera vez al espacio modelos de embriones humanos creados con células madre. Estas estructuras imitan etapas muy tempranas del desarrollo, pero no son embriones reales y no pueden convertirse en un bebé. Sirven para investigar procesos que, en la Tierra, ocurren poco después de la fecundación.
Las muestras llegaron el 11 de mayo de 2026 a la estación Tiangong dentro de la misión Tianzhou-10. La nave de carga despegó desde Wenchang el 10 de mayo y transportó unas siete toneladas de material, como comida, combustible, trajes espaciales y más de doscientos objetos para la estación.
El equipo trabaja con dos tipos de modelos. Uno reproduce el momento en que un embrión se fija al útero. El otro representa una fase en la que las células empiezan a organizarse en capas que más tarde formarían tejidos y órganos. Tras cinco días de crecimiento en órbita, las muestras se congelan para analizarlas al volver.
Al mismo tiempo, en laboratorios chinos se cultivan muestras iguales en la Tierra. La comparación ayudará a ver qué papel tienen la microgravedad y la radiación cósmica. Los resultados pueden orientar futuros viajes largos y posibles bases humanas en la Luna o Marte.
Basado en: Harry Baker, Live Science
