Una ruta por campings públicos de Estados Unidos muestra montañas, desiertos, playas y bosques para dormir cerca de la naturaleza.
Estados Unidos tiene muchos lugares para acampar. Algunos campings están en parques nacionales y otros en parques estatales. En unos se ven montañas; en otros, el mar, bosques o desiertos. Dormir allí puede ser una forma sencilla de estar muy cerca de la naturaleza.
En California, Yosemite es muy conocido. Desde algunos campings se ven El Capitán y Half Dome, dos grandes montañas de granito. También en California, Joshua Tree tiene rocas enormes y árboles del desierto. Por la noche, el cielo puede verse muy oscuro.
En Nevada, Valley of Fire ofrece un paisaje rojo y luminoso. Sus piedras tienen formas especiales y antiguas marcas. Es un lugar muy diferente de un bosque o una playa, y por eso llama tanto la atención.
La costa también tiene campings especiales. En Assateague Island, en Maryland, las tiendas están cerca de la arena y viven caballos salvajes en la zona. En Florida, Dry Tortugas está en una isla remota. Para llegar hay que ir en barco o en hidroavión, y cada persona debe llevar agua, comida y lo necesario.
Otros parques muestran otra cara del país. En Hawái, Haleakalā permite dormir en las laderas de un volcán dormido. En Virginia, Shenandoah tiene bosques, cascadas y rutas para caminar. En Maine, Acadia mezcla lagos, senderos y árboles verdes. En Alaska, Denali ofrece montañas muy altas y vida salvaje.
Muchos de estos campings necesitan reserva con meses de antelación. Algunos tienen duchas, mesas o agua potable, pero otros son más básicos. Antes de viajar conviene mirar las normas. Así la experiencia puede ser más cómoda, segura y tranquila.
Basado en: Andrea Romano, Travel + Leisure
