Inglaterra terminó con buenas sensaciones el primer día del segundo Test contra Nueva Zelanda.
Inglaterra terminó el primer día del segundo Test contra Nueva Zelanda con una ligera ventaja anímica, aunque el marcador dejó el duelo equilibrado. En The Oval, los visitantes cerraron con 291 carreras por 7 wickets después de haber sido enviados a batear. Glenn Phillips, con 49 no eliminado, y Kyle Jamieson, con 6, seguían en el campo al cierre.
Joe Root ejerció de capitán por la ausencia de Ben Stokes y quiso aprovechar unas condiciones iniciales favorables para los lanzadores. La apuesta tuvo efecto temprano. Matt Fisher consiguió su primer wicket en un Test desde 2022, y Jofra Archer, de vuelta en el equipo, eliminó a Tom Latham gracias a una gran captura de Jacob Bethell. Nueva Zelanda llegó al almuerzo en 75-2.
La presión aumentó al comenzar la tarde. Josh Tongue derribó a Henry Nicholls y Sonny Baker, debutante en este nivel, obtuvo su primer wicket al sacar a Rachin Ravindra. Con 106-4, Inglaterra parecía cerca de controlar la jornada. En un Test, sin embargo, una entrada puede cambiar poco a poco si los bateadores resisten.
Nueva Zelanda respondió con calma. Tom Blundell hizo 51, Daryl Mitchell aportó 44 y Phillips aceleró cuando su equipo necesitaba recuperar terreno. Esa reacción evitó un hundimiento rápido y llevó el partido a una zona mucho más pareja.
La última hora devolvió protagonismo a Inglaterra. Bethell, que ya había destacado en el campo, firmó un tramo decisivo con la pelota: eliminó a Blundell y luego a Nathan Smith, para acabar con 2-8. Baker también cerró su estreno con dos wickets. El día no dejó un dominio claro, pero esos golpes tardíos frenaron a Nueva Zelanda y dieron a Inglaterra una base prometedora.
Basado en: Jack Wilkinson, Sky Sports
