Un nuevo pacto busca facilitar los envíos de alimentos tras el Brexit.
Reino Unido y la Unión Europea han publicado los primeros detalles de un acuerdo sanitario y fitosanitario para facilitar el comercio de alimentos. El objetivo es reducir la burocracia creada tras el Brexit y rebajar las fricciones en la frontera.
Cuando el pacto entre en vigor, previsiblemente en el verano de 2027, desaparecerán certificados y controles físicos para lácteos, queso, huevos, pescado y carne roja fresca. La rebaja afectará a exportadores británicos y a empresas europeas que venden en Reino Unido.
El acuerdo también aliviará las operaciones entre Gran Bretaña e Irlanda del Norte, regidas por el marco de Windsor. Los certificados veterinarios, que pueden costar hasta 200 libras por envío, dejarán de exigirse en muchos casos de carne fresca, congelada o procesada. Además, se simplificarán requisitos para plantas, embalajes de madera y etiquetas sanitarias. Hasta ahora, la UE revisaba toda la documentación británica y hacía controles físicos sobre parte de las cargas.
El Ejecutivo británico sostiene que unas 16.000 empresas abandonaron las exportaciones a la UE por el volumen de trámites. Calcula que el pacto podría añadir hasta 5.100 millones de libras anuales a la economía y reducir costes para productores. Las conversaciones empezaron a finales de 2025 y deberían concluir antes de la cumbre del 13 de julio. Persistirán controles para productos de terceros países, como fruta africana, y una transición para fungicidas autorizados por Londres pero no por Bruselas.
Basado en: Lisa O'Carroll, The Guardian
